LIBRETO MISA SOLEMNE
TOMA DE POSESIÓN DE LA BASILICA DE SAN FRANCISCO DE ASISDEL RECTORRev. Pbro. Manuel Ruvalcaba
PRESIDIDA POR Rev. Pbro. Farid Quiñones Vicario General 06,10.2026
RITOS INICIALESCANTO DE ENTRADA
El Celebrante: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. ℟. Amén.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo esté con todos ustedes.℟. Y con tu espíritu.
LECTURA DEL NOMBRAMIENTO
Un miembro dará lectura al nombramiento
ARQUIDIÓCESISMETROPOLITANA DE GUADALUPE
NOMBRAMIENTOS N.º 13/2026
✠ Emmo. Sr. Mons. Adrián Card. Aldana
POR GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTÓLICA
ARZOBISPO METROPOLITANO DE LA ARQUIDIOCESIS DE GUADALUPE
NOMBRAMIENTO GENERAL
El ministerio pastoral confiado a la Iglesia exige que los lugares consagrados al culto divino sean custodiados con esmero, animados con fervor apostólico y servidos con caridad pastoral. Allí donde el altar se erige y la Palabra es proclamada, el Pueblo de Dios encuentra alimento, consuelo y dirección para su caminar en la historia.
La Basílica, dedicada a San Francisco de Asis, constituye un signo visible de la fe de nuestra comunidad y un faro espiritual que, desde su altar, irradia gracia sobre cuantos se acercan con corazón sincero. Por ello, corresponde al Obispo proveer prudentemente a su recta conducción pastoral, asegurando que su vida litúrgica, sacramental y administrativa responda dignamente a la misión que la Iglesia le confía.
Después de haber orado y considerado atentamente las necesidades de nuestra arquidiocesis, y en virtud de la potestad ordinaria que me confiere el Derecho de la Iglesia.
NOMBRAMIENTOS N.º 13/2026
✠ Emmo. Sr. Mons. Adrián Card. Aldana
ARZOBISPO METROPOLITANO DE LA ARQUIDIOCESIS DE GUADALUPE
NOMBRAMIENTO GENERAL
El ministerio pastoral confiado a la Iglesia exige que los lugares consagrados al culto divino sean custodiados con esmero, animados con fervor apostólico y servidos con caridad pastoral. Allí donde el altar se erige y la Palabra es proclamada, el Pueblo de Dios encuentra alimento, consuelo y dirección para su caminar en la historia.
La Basílica, dedicada a San Francisco de Asis, constituye un signo visible de la fe de nuestra comunidad y un faro espiritual que, desde su altar, irradia gracia sobre cuantos se acercan con corazón sincero. Por ello, corresponde al Obispo proveer prudentemente a su recta conducción pastoral, asegurando que su vida litúrgica, sacramental y administrativa responda dignamente a la misión que la Iglesia le confía.
Después de haber orado y considerado atentamente las necesidades de nuestra arquidiocesis, y en virtud de la potestad ordinaria que me confiere el Derecho de la Iglesia.
DECRETO
Nombrar al
Rev. Pbro. Manuel Ruvalcaba
Rector de la Basílica de San Francisco de Asis,
con todas las facultades, derechos y obligaciones inherentes a este oficio eclesiástico, para que, como primer responsable del templo, vele por la dignidad del culto, la recta administración de los bienes y la adecuada atención espiritual de los fieles que allí acuden.
El presente nombramiento entrará en vigor el día de la legítima toma de posesión, realizada según las normas canónicas y las disposiciones diocesanas vigentes.
Exhorto al presbítero designado a vivir este encargo como auténtico servicio y no como honor, recordando que quien preside en la Iglesia lo hace a ejemplo de Cristo, que vino no para ser servido sino para servir. Que su ministerio sea firme en la doctrina, ardiente en la caridad y prudente en el gobierno.
Confiamos este nuevo periodo pastoral a la intercesión de San Francisco de Asis y a la intercesión de la Santísima Virgen María en la advocacion de Guadalupe, patrona de nuestra Iglesia particular, para que acompañe y para que haga fecundo su apostolado y fortalezca la comunión en nuestra Iglesia particular.
Dado en la Curia Arzobispal de Guadalupe, a los veintisiete (27) días del mes de septiembre del año del Señor dos mil veintiséis.
Nombrar al
Rev. Pbro. Manuel Ruvalcaba
Rector de la Basílica de San Francisco de Asis,
con todas las facultades, derechos y obligaciones inherentes a este oficio eclesiástico, para que, como primer responsable del templo, vele por la dignidad del culto, la recta administración de los bienes y la adecuada atención espiritual de los fieles que allí acuden.
El presente nombramiento entrará en vigor el día de la legítima toma de posesión, realizada según las normas canónicas y las disposiciones diocesanas vigentes.
Exhorto al presbítero designado a vivir este encargo como auténtico servicio y no como honor, recordando que quien preside en la Iglesia lo hace a ejemplo de Cristo, que vino no para ser servido sino para servir. Que su ministerio sea firme en la doctrina, ardiente en la caridad y prudente en el gobierno.
Confiamos este nuevo periodo pastoral a la intercesión de San Francisco de Asis y a la intercesión de la Santísima Virgen María en la advocacion de Guadalupe, patrona de nuestra Iglesia particular, para que acompañe y para que haga fecundo su apostolado y fortalezca la comunión en nuestra Iglesia particular.
Dado en la Curia Arzobispal de Guadalupe, a los veintisiete (27) días del mes de septiembre del año del Señor dos mil veintiséis.
✠ Emmo. Sr. Mons. Adrián Card. Aldana
ARZOBISPO METROPOLITANO
PROFESIÓN DE FE Y PROMESA DE FIDELIDAD A LA IGLESIA
El celebrante de frente al altar dirige estas palabras al nuevo rectorQuerido hijo:
Hoy se te encomienda la misión
de dirigir el pueblo cristiano de esta Basilica y de enseñarle lo que la Iglesia ha recibido de Jesucristo.
Por ello, conviene que ahora, en presencia de este mismo pueblo
que te escuchará, profeses públicamente aquella misma fe que les
debes enseñar.
El rector de rodillas frente al altar profesa su feYo N., creo con fe firme y profeso, todas y cada una de las verdades contenidas en el Símbolo
de la Fe, a saber:
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible
y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los
siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y
por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la
Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato,
padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está
sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y
su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el
Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la
Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el
perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
℟. Amén.
Creo, también, con fe firme todo aquello que se contiene en la Palabra de Dios escrita o
transmitida por la Tradición, y que la Iglesia propone para ser creído como divinamente
revelado, mediante un juicio solemne o mediante el Magisterio ordinario y universal.
Acepto y retengo firmemente, asimismo, todas y cada una de las verdades sobre la doctrina de
la fe y costumbres propuestas por la Iglesia de modo definitivo.
Me adhiero, además, con religioso obsequio de voluntad y entendimiento, a las doctrinas
enunciadas por el Romano Pontífice o por el Colegio de los Obispos cuando ejercen el
Magisterio auténtico, aunque no tengan la intención de proclamarlas con un acto definitivo.
Luego colocando su mano derecha sobre el libro de los Evangelios que el Celebrante tiene
sobre sus rodillas, concluye diciendo:
Que Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mis manos.
Inmediatamente terminada la profesión de fe, el nuevo rector continúa de rodillas y hace
el juramento de fidelidad.
Yo, N., al asumir el Oficio de N., prometo mantenerme siempre en comunión con la Iglesia
Católica, tanto en lo que exprese de palabra como en mi manera de obrar
Cumpliré con gran diligencia y fidelidad las obligaciones a las que estoy comprometido con la
Iglesia, tanto universal como particular, en la que he sido llamado a ejercer mi servicio según lo
establecido por el Derecho.
En el ejercicio del ministerio que me ha sido confiado en nombre de la Iglesia, conservaré
íntegro el depósito de la fe y lo transmitiré y explicaré fielmente; evitando por tanto, cualquier
doctrina que le sea contraria.
Promoveré la disciplina común a toda la Iglesia y urgiré la observancia de todas las leyes
eclesiásticas, ante todo aquellas contenidas en el Código de Derecho Canónico.
Con obediencia cristiana acataré lo que enseñen los sagrados Pastores como doctores y
maestros auténticos de la fe, y lo establezcan como guías de la Iglesia, y ayudaré fielmente al
Obispo Diocesano para que la acción apostólica que he de ejercer en nombre y por mandato
de la Iglesia, se realice siempre en comunión con ella.
Luego colocando su mano derecha sobre el libro de los Evangelios que el celebrante tiene
sobre sus rodillas, concluye diciendo:
Que así Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mis
manos.
℟. Amen.
ORACIÓN COLECTA
Terminado el himno, el Celebrante, con las manos juntas, dice: OremosDios nuestro, que llamaste a san Bruno a servirte en la soledad, concédenos, por su intercesión, en medio de la inestabilidad de este mundo, hallar en ti nuestro descanso. Por nuestro Señor Jesucristo tu hijo qué vive y reina en la unidad del espíritu santo y dios por siglos de los siglos.℟. Amén.
PRIMERA LECTURA(Quiso revelarme a su Hijo para que yo lo anunciara entre los paganos)
De la carta del apóstol san Pablo a los gálatasHermanos: Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla. Deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas. Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo. Después me fui a las regiones de Siria y de Cilicia, de manera que las comunidades cristianas de Judea no me conocían personalmente. Lo único que habían oído decir de mí era: “El qué antes nos perseguía, ahora va predicando la fe que en otro tiempo quería destruir”, y glorificaban a Dios por mi causa.Palabra de Dios.℟. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL(Salmo 138)
℟. Condúceme, Señor, por tu camino.
Tú me conoces, Señor, profundamente: tú conoces cuándo me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, tú observas mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. ℟.
Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno materno. Te doy gracias por tan grandes maravillas; soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. ℟.
Conocías plenamente mi alma, no se te escondía mi organismo, cuando en lo oculto me iba formando y entretejiendo en lo profundo de la tierra. ℟.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Aleluya, aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor.
Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO(Lc 10, 38-42)
Marta lo recibió en su casa. - María escogió la mejor parte..
℣. El Señor esté con ustedes.℟. Y con tu espíritu.
℣. Del Santo Evangelio según san Lucas℟. Gloria a ti, señor.
En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”.
El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”.
℣. Palabra del Señor.℟. Gloria a ti, Señor Jesús.
HOMILIA
Momento de silencio para la reflexión personal.
TOMA DE POSESIÓN DE LOS DIVERSOS LUGARES
CELEBRATIVOS
RESERVA EUCARÍSTICA(El celebrante de Frente al sagrario menciona las siguientes palabras)Recibe la llave de este sagrario
preparado para reservar el Sacramento del cuerpo
y la sangre santísimos de Jesucristo:
Cuida de llevar la Eucaristía a los moribundos
y a los demás enfermos;
sé asiduo en adorar el Santísimo Sacramento del Altar
y enseña a tus fieles a visitar a nuestro Señor Jesucristo,
presente en la santa Eucaristía.
Cuida que nunca deje de arder aquí
una lámpara para señalar a los fieles la presencia del Señor.
SEDE PRESIDENCIAL(El celebrante de Frente a la sede lee las siguientes palabras)En la persona del Obispo,Jesús, el buen Pastor,está presente en medio de su pueblo.Es él, en efecto, quien por medio de nosotros, susministros, continúa anunciando el Evangelioy presidiendo la oración de sus fieles.Tú, también, como cooperador de tu Obispo,ocupando esta Sede, serás imagen de Jesucristo,predicarás su Evangelio y presidirás la oración de la Iglesiaque se reúne en esta Basilica.
LITURGIA EUCARÍSTICA
CANTO DE OFERTORIO
Inciensa las ofrendas, la cruz y el altar. Después el diácono, u otro ministro, inciensa, a los con-celebrantes y al pueblo.
El celebrante:En el momento de ofrecer el sacrificio de toda la Iglesia, oremos a Dios, Padre todopoderoso.℟. El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Luego el Celebrante principal, con las manos extendidas, dice la oración sobre las ofrendas: Dios todopoderoso, suplicamos humildemente a tu majestad que así como los dones ofrecidos en honor de san Bruno, manifiestan la gloria del poder divino, de la misma manera nos alcancen el fruto de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.℟. Amén.
PREFACIO
℣. El señor esté con ustedes.℟. Y con tu espiritu.
℣. Levantemos el corazón.℟. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
℣. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.℟. Es justo y necesario.
El Celebrante prosigue el prefacio, con las manos extendidas:
En verdad es justo y necesario,es nuestro deber y salvacióndarte graciassiempre y en todo lugar,Señor, Padre Santo,
Dios todopoderoso y eterno,por Cristo, Señor nuestro.Porque nos concedes la alegríade celebrar hoy la fiesta de san Bruno fortaleciendo a tu Iglesiacon el ejemplo de su vida,instruyéndola con su palabray protegiéndola con su intercesión.
Por eso,con los ángeles y los santos,te cantamos el himno de alabanzadiciendo sin cesar:
SANTO
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo.Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo.Bendito el que viene en nombre del Señor.Hosanna en el cielo.
PLEGARIA EUCARÍSTICA I O CANON ROMANO
El celebrante prosigue diciendo:Te pedimos, Padre misericordioso, humildemente por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor,que aceptes y bendigas estos ✠ dones, estas ofrendas santas y puras,que te ofrecemos ante todo por tu Iglesia santa y católica;para que le concedas la paz, la protejas, la congregues en la unidady la gobiernes en el mundo entero,Con el Papa INOCENCIO qué has puesto al frente de tu iglesia,Con Nuestro Arzobispo Adrián, y todos los demas obispos que fielmente cuidan dela fe católica y apostólica.
CONCELEBRANTE 1:Acuérdate, Señor, de nuestro nuevo rector N., Junta las manos y ora unos momentos por quienes tiene la intención de orar.
elegido para presidir esta Basílica,y demás responsables de nuestra comunidady de todos los aquí reunidos,cuya fe y entrega bien conoces;por ellos y todos los suyos,por el perdón de sus pecadosy la salvación que esperan,te ofrecemos, y ellos mismos te ofrecen,este sacrificio de alabanza,a ti, eterno Dios, vivo y verdadero.
CONCELEBRANTE 2:Reunidos en comunión con toda la Iglesia, veneramos la memoria, ante todo, de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor; la de su esposo, San José; la de los santos apóstoles y mártires Pedro y Pablo, Andrés, Santiago y Juan, Tomás, Santiago, Felipe, Bartolomé, Mateo, Simón y Tadeo; Lino, Cleto, Clemente, Sixto, Cornelio, Cipriano, Lorenzo, Crisógono, Juan y Pablo, Cosme y Damián, y la de todos los santos; por sus méritos y oraciones concédenos en todo tu protección.
El Celebrante principal continua: Acepta, Señor, en tu bondad, esta ofrenda de tus servidores y de toda tu familia santa;ordena en tu paz nuestros días, líbranos de la condenación eterna y cuéntanos entre tus elegidos.
El Celebrante y los concelebrantes extienden las manos sobre las ofrendas, y dice: Bendice y santifica esta ofrenda, Padre,haciéndola perfecta, espiritual y digna de ti,de manera que se convierta para nosotros en el Cuerpo y la Sangrede tu Hijo amado, Jesucristo, nuestro Señor.
Él cual la víspera de su Pasión,
Toma el pan y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue: tomó pan en sus santas y venerables manos, y, elevando los ojos al cielo,hacia ti, Dios, Padre suyo todopoderoso, dando gracias te bendijo, lo partió, y lo dio a sus discípulos, diciendo:
TOMEN Y COMAN TODOS DE ÉL,PORQUE ESTO ES MI CUERPO,QUE SERÁ ENTREGADO POR USTEDES.
Muestra el pan consagrado al pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora haciendo genuflexión.
Después prosigue: Del mismo modo, acabada la cena,
Toma el cáliz y, sosteniéndolo un poco elevado sobre el altar, prosigue: tomó este cáliz glorioso en sus santas y venerables manos,dando gracias te bendijo, y lo dio a sus discípulos, diciendo:
TOMEN Y BEBAN TODOS DE ÉL,PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,QUE SERÁ DERRAMADAPOR USTEDES Y POR MUCHOSPARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.
HAGAN ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora haciendo genuflexión.
Luego dice: Éste es el Misterio de nuestra fe, Cristo nos redimió℟. Cada vez que comemos de este pany bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas.
Después el Celebrante, con las manos extendidas, dice: Por eso, Padre, nosotros, tus servidores,y todo tu pueblo santo, al celebrar este memorialde la muerte gloriosa de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor; de su santaresurrección del lugar de los muertos y de su admirable ascensión a los cielos,te ofrecemos, Dios de gloria y majestad,de los mismos bienes que nos has dado, el sacrificio puro, inmaculado y santo: pan de vida eterna y cáliz de eterna salvación.
Mira con ojos de bondad esta ofrenday acéptala, como aceptaste los dones del justo Abel,el sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe,y la oblación pura de tu sumo sacerdote Melquisedec.
El Celebrante se inclina un poco y dice:Te pedimos humildemente, Dios todopoderoso,que esta ofrenda sea llevada a tu presencia,hasta el altar del cielo, por manos de tu ángel, para que cuantos recibimos el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, al participar aquí de este altar, seamos colmados de gracia y bendición
CONCELEBRANTE 3: Acuérdate también, Señor,de tus hijos, que nos han precedido con el signo de la fey duermen ya el sueño de la paz.
Junta las manos y ora unos momentos por los difuntos por quienes tiene intención de orar.
A ellos, Señor, y a cuantos descansan en Cristo,concédeles el lugar del consuelo,de la luz y de la paz.
CONCELEBRANTE 4: Y a nosotros, pecadores, siervos tuyos,
que confiamos en tu infinita misericordia,admítenos en la asamblea de los santos apóstoles y mártires,Juan el Bautista, Esteban, Matías y Bernabé,Ignacio, Alejandro, Marcelino y Pedro,Felicidad y Perpetua, Águeda, Lucía,Inés, Cecilia, Anastasia, y de todos los santos;y acéptanos en su compañía,no por nuestros méritos, sino conforme a tu bondad.
El Celebrante:Por Cristo, Señor nuestro.Por quien sigues creando todos los bienes,los santificas, los llenas de vida, los bendicesy los repartes entre nosotros.
Toma la patena con el pan consagrado y el cáliz, los eleva y dice:Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. ℟. Amén.
RITO DE COMUNIÓN
Una vez depositados el cáliz y la patena sobre el altar, el Celebrante, con las manos juntas, dice:Fieles a la recomendación y siguiendo sus divinas enseñanzas nos atrevemos a decir:Extiende las manos y, junto con el pueblo, continúa:Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
El Celebrante, con las manos extendidas, prosigue diciendo:Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador Jesucristo.℟. Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
Solo el Celebrante, con las manos extendidas, prosigue diciendo:Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy", no tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad.
Junta las manos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.℟. Amén.
El Celebrante, vuelto hacia el pueblo, extendiendo y juntando las manos, añade: La paz del Señor esté siempre con ustedes.℟. Y con tu espíritu.
Luego, el diácono añade: Dense fraternalmente la paz.
CORDERO DE DIOS
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, danos la paz.
El Celebrante hace genuflexión, toma el pan consagrado y, sosteniéndolo un poco elevado sobre la patena o sobre el cáliz, de cara al pueblo, dice con voz clara:Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.℟. Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme.
CANTO DE COMUNIÓN
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Luego, de pie en la sede, Celebrante, vuelto hacia el pueblo, con las manos juntas, dice:Oremos. Y todos, junto con el Celebrante, oran en silencio durante unos momentos, a no ser que este silencio ya se hubiera hecho antes. Después el Celebrante , con las manos extendidas, dice la oración después de la Comunión:Alimentados con santos manjares, concédenos, Dios todopoderoso, seguir constantes los ejemplos de san Bruno, servirte con generosa entrega y amar a todos con caridad infatigable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
℟. Amén.
Después el Nuevo Rector Dirigirá unas Palabras de Agradecimiento:
RITO DE CONCLUSIÓN
BENDICIÓN
Después tiene lugar la despedida. El Celebrante, vuelto hacia el pueblo, extendiendo las manos, dice: El Señor esté con ustedes.℟. Y con tú espirítu
℣. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, + Hijo, + y Espíritu + Santo, descienda sobre ustdes y permanezca para siempre.℟. Amén.
Luego el diácono vuelto hacia el pueblo, dice:La alegria del Señor sea nuestra fuerza. Pueden ir en paz.℟. Demos gracias a Dios.Después el Celebrante venera el altar con un beso, como al comienzo. Seguidamente, hecha una inclinación profunda con los ministros, se retira.
Alimentados con santos manjares, concédenos, Dios todopoderoso, seguir constantes los ejemplos de san Bruno, servirte con generosa entrega y amar a todos con caridad infatigable. Por Jesucristo, nuestro Señor.

